casos médicos

20 años para solucionar una exotropía

03/11/2017

El caso de Esteban (32 años) puede resultar interesante para la comunidad oftalmológica ya que presentó una evolución complicada con muchas dificultades para enderezar su ojo. Es un paciente que comenzó su problemática ocular a los 3 meses de edad, con glaucoma congénito. Al diagnóstico, tenía una presión ocular de 28 mm hg en el ojo izquierdo y 23 mm hg en el ojo derecho. Se le realizó trabeculotomía en ambos ojos. A los 7 años de edad, llegó a tener, según refieren los padres, una agudeza visual de 10/10 en el ojo derecho y 8/10 en el ojo izquierdo.

El caso de Esteban (32 años) puede resultar interesante para la comunidad oftalmológica ya que presentó una evolución complicada con muchas dificultades para enderezar su ojo.

Es un paciente que comenzó su problemática ocular a los 3 meses de edad, con glaucoma congénito. Al diagnóstico, tenía una presión ocular de 28 mm hg en el ojo izquierdo y 23 mm hg en el ojo derecho. Se le realizó trabeculotomía en ambos ojos. A los 7 años de edad, llegó a tener, según refieren los padres, una agudeza visual de 10/10 en el ojo derecho y 8/10 en el ojo izquierdo.

A los 8 años de edad, fue operado de esotropia. Se le realizó un retroceso de recto medio con sutura ajustable en el ojo izquierdo. En el postoperatorio, durante el proceso de ajuste, se soltó el recto medio y el paciente quedó con una exotropia consecutiva, limitación severa a la aducción del ojo izquierdo y diplopía permanente.

Se le realizó posteriormente, en otro procedimiento quirúrgico, un retroceso del recto lateral del mismo ojo, quedando el paciente con una exotropía de 30 dioptrías prismáticas. Consultó por primera vez a nuestra institución a los 13 años de edad, donde se observaba megalocórnea en el ojo izquierdo y una limitación severa en la motilidad del ojo izquierdo con imposibilidad en la aducción.

Luego de la primera cirugía de estrabismo, el paciente refería diplopía binocular permanente. Se le solicitó una resonancia magnética nuclear de órbita con gadolinio y supresión grasa, donde se podía observar el músculo recto medio por detrás del ecuador del globo ocular.

1) Resonancia magnética nuclear (RMN) corte coronal. Se observa recto medio del lado derecho, pero no del lado izquierdo.

2) RMN de órbita con gadolino y supresión grasa, donde se observa músculo recto medial del lado izquierdo, retrasado con respecto al del lado derecho. se observa recto medio izquierdo (RF) ubicado cercano al vértice de la órbita.

En junio de 1998, se le realizó cirugía exploratoria del músculo recto medio perdido del ojo izquierdo. En la cirugía no pudo hallarse tejido muscular.

En abril de 1999 se vuelve a realizar cirugía exploratoria a través de una orbitotomía y tampoco se pudo hallar el músculo recto medio.

En agosto de 2012, consulta nuevamente porque nota un aumento de su desviación y mayor protrusión del globo ocular. Nota que su ojo izquierdo está más salido.

3- Paciente con extropia y limitación en la aducción (mirada a la derecha) en el ojo izquierdo

El 13 de septiembre de 2012 se realiza una nueva cirugía de estrabismo. El procedimiento consistió en una nueva exploración y búsqueda del recto medio del ojo izquierdo con retractores de órbita. Este retractor de órbita también utilizado para realizar cirugía de la vaina de nervio óptico, permite una exposición de la parte posterior del globo ocular. Esta vez, se halla un tejido dentro de la grasa orbitaria, de coloración más oscura. Luego de unirlo y separarlo de la grasa orbitaria, se lo fija a esclera a pesar de encontrarse a gran tensión.

En el postoperatorio, se observó que el paciente había mejorado notablemente su motilidad y aducción del ojo izquierdo, encontrándose el paciente con los ojos alineados y con una mejoría estética debido a la corrección de su protrusión ocular (exoftalmia).

La mejoría era además, funcional ya que el paciente corrigió la diplopía (visión doble).

4- Postoperatorio: se observa ortotropia en posición primaria y mejoría en la motilidad ocular.

Prueba

:)

icono burbuja texto TESTIMONIO

“Nada mejor que poder mirar a los ojos a una persona y hoy disfruto de poder hacerlo”

Esteban 11 de Diciembre de 2017

¿Qué sensación tenías cada vez que entrabas al quirófano?
No puedo decir que era una persona 100% optimista antes de entrar al quirófano, principalmente porque pasé muchos años, a decir verdad toda mi vida tratando de solucionar mi estrabismo, hice ejercicios, usé parche, viajé, vi diferentes profesionales, hice todo lo que estuvo a mi alcance, es por eso que tampoco creía que fuera posible despertarme de la cirugía y que el estrabismo ya no existiera.

¿Por qué decidiste volver a operarte este año?
Pasaron diez años de la última operación pero para mí no era un capítulo cerrado, no me resignaba a que no tuviera arreglo, me miraba en el espejo y no me sentía conforme, la desviación había aumentado.

Sabía que todavía tenía la posibilidad de una nueva cirugía para que me realizaran una transposición y fijar el ojo para que estuviera derecho cuando mirara al frente, lo pensé mucho y decidí intentarlo una vez más, me decidí sobretodo porque con esta técnica en cierta forma tenía garantías de que iba a experimentar un cambio e iba a estar mejor que antes.

¿Cómo estás ahora? ¿Cómo afectó el resultado de esta última operación a tu vida laboral, familiar, etc.?
Ahora estoy sorprendido, empezando por la cirugía, en primer lugar no tenía ninguna esperanza que pudieran encontrar el músculo perdido, no lo consideraba ni siquiera una posibilidad, la cirugía anterior había sido con un cirujano de órbita y si no lo habían podido encontrar en ese momento no veía por qué iban a poder hacerlo ahora.

Recuerdo estar en el quirófano y que el Dr. Güemes me dijo: “Esteban encontramos el músculo”, no entendía nada, después ya en la habitación me desperté y no sentía nada, ninguna molestia, ningún efecto de la anestesia, no lo podía creer.

Al día siguiente cuando me quitaron el vendaje mi sorpresa fue mayor, podía mover el ojo!, no podía ocultar la emoción, se me cruzaron tantas cosas por mi mente, tanto sacrificio, desilusiones, dolor, esfuerzo, no sólo mío sino también de mi familia que siempre me acompañó en todo este proceso y sabía lo importante que era para mí.

Estoy feliz de haberme vuelto a operar y del resultado que tuvimos, de haber vuelto a confiar en mi doctor Adolfo Güemes, en todos estos años todo el mundo tenía un médico para recomendarme pero yo no iba a confiar en otra persona que no fuera él y no me equivoqué.